martes, 17 de noviembre de 2015

DOCTRINA: MAYORDOMIA CRISTIANA HISTORIA (Revista Prespectiva Teologica)

DESARROLLO DE LA CREENCIA SOBRE MAYORDOMIA EN LA IASD

Por:

Dagoberto Rangel Vega


CAPITULO I

INTRODUCCIÓN

La historia del hombre en esta tierra narrada por el escritor bíblico en el primero libro de la Biblia registra no muchos datos de todo lo que se hubiera podido contar, quizás podríamos preguntarnos porque se escribió tan poco sobre los primeros dos mil años de la historia del hombre en la tierra, y porque se registró lo que esta escrito, se podría argüir que inspirado por Dios que el escritor escribió lo esencial y lo que nosotros necesitábamos saber para nuestro beneficio como lo dice el apóstol Pablo en 1 Co 10:11.[1] En este contexto uno de los primeros relatos registrados es la historia de la humanidad es el de Caín y Abel, aunque el punto central no es las ofrendas si es el punto de quiebre para revelar la diferencia entre los dos hermanos. Posteriormente vemos la misma actitud de Abel en Noé, Abraham, Jacob, y el pueblo de Israel tanto en el A.T. como en el N.T. registrado a lo largo de toda la escritura respecto a “las ofrendas y diezmos” que  son un elemento esencial en la relación del hombre con Dios. Aunque no es el propósito de esta investigación analizar de manera sistemática la creencia bíblica de los diezmos y ofrendas y sus implicaciones teológicas a la luz de las escrituras, su objetivo es mostrar la manera en que los pioneros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, descubrieron y aceptaron esta doctrina bíblica como un mandato divino desde los mismos inicios de la historia del hombre en esta tierra.
Puesto que toda organización necesita una forma de sustentarse económicamente para cumplir sus propósitos,[2] las iglesias no son la excepción a esta regla, toda iglesia organizada necesita un sistema por medio del cual se pueda sustentar e impulsar sus actividades, esta verdad bíblica queda demostrada a medida que analizamos la historia de nuestra iglesia y su organización.

Contexto histórico del desarrollo de la doctrina de la Mayordomía

Para la década entre los años 1850 y 1860 el movimiento adventista esta creciendo para esta época no había organización de la iglesia ni tesorería de la iglesia,[3] aquellos que se dedicaban al ministerio enfrentaban grandes sacrificios, porque dependían de donativos que se les entregaban al trasladarse de un lugar a otro.[4] Muchos ministros se veían forzados a dejar de predicar para dedicarse a trabajar y poder sustentar a sus familias[5],  Andrews  y Loughborough abandonaron el ministerio para laborar en oficios seculares.[6]  Durante los primeros años en la formación de la Iglesia, los ministros mayormente se sostenían solos mediante un trabajo de tiempo parcial en chacras o en otras ocupaciones,[7] por otro lado los White encontraron una manera de sustentarse mediante la venta de libros.[8]  White relata la condición del pequeño grupo creciente en las siguientes palabras:
"Desde el comienzo nuestra obra fue agresiva. Nuestro número era pequeño, y nuestros hermanos pertenecían mayormente a la clase pobre. Nuestras creencias eran casi desconocidas para el mundo. No teníamos casas de culto, sino unas pocas publicaciones, y muy limitadas facilidades para llevar adelante nuestra obra. Las ovejas estaban esparcidas en los caminos y en los vallados, en ciudades, en pueblos y en bosques. Los mandamientos de Dios y la fe de Jesús eran nuestro mensaje."[9] 

Todas estas circunstancias afectaron el desarrollo y el crecimiento a tal punto que puso una plataforma para buscar un concepto bíblico para el sostenimiento de los ministros y el impulso de la obra misionera, además Dios comunico por medio de Elena White a su esposo que convocara a los ministros para una reunión en Battle Creck haciendo llamar a J.N. Andrews para que celebraran una clase bíblica donde encontrarían el plan divino para el sostenimiento de la obra del ministerio,[10] esta reunión se celebro en enero de 1859, y se el plan que se desarrollo se le llamo “benevolencia sistemática”[11]  posteriormente en 1861 Jaime White proponía a los hermanos que dieran un diezmo de sus ingresos[12] aquí se estaban introduciendo los principios del diezmo[13]  posteriormente Elena de White le dio su apoyo y lo ligo al diezmo, en una visión que tuvo ella relata lo siguiente:  “El plan de benevolencia sistemática agrada a Dios. Se me señalaron los días de los apóstoles, y vi que Dios trazó el plan mediante el descenso de su Espíritu, y que a través del don de profecía aconsejó a su pueblo en cuanto a un sistema de benevolencia. Todos tenían que compartir en esta obra.”[14]
Cabe resalar que en estos comienzos no se diferenciaban las ofrendas del diezmo como hoy nosotros lo hacemos, puesto que la necesidad era grande, estos recursos se utilizaban para ayudar a los ministros y la obra evangelizadora.[15]

Sentando bases doctrinales bíblicas sobre el diezmo y ofrenda

Entre la década de los años 1860 y 1870 ocurrieron varios eventos que ayudar afianzar el concepto bíblico de diezmo, se publicaron una serie de artículos que apoyaban la benevolencia sistemática a través de la Review,[16]  en 1876 la sesión de  la Asociación General resolvió formalmente que era el deber de todos los hermanos y hermanas, bajo las “circunstancias ordinarias, dedicar un décimo de todos sus ingreso para la causa de Dios.[17] Posteriormente una Comisión especial en 1878 produjo un documento con evidencias del A.T. y N.T. sobre el diezmo.[18] Según comenta Schwarz y Greenleaf la difusión de este documento trajo como resultado una mejoría en la economía, aunque el comienzo el comienzo no fue fácil a los dirigentes limitar los diezmos al sostén del ministerio aun cuando reconocían que era una doctrina bíblica. Algunas iglesias lo usaban para mantenimiento de las iglesias.[19]

 

Implicaciones del Plan Original

 

Después que fue aceptado el plan propuesto, así lo vivían nuestros pioneros:

Los diezmos, colectados en las iglesias, debían ser enviados a las asociaciones para que desde allí se distribuyera en sus respectivos campos para el sostén de los ministros.

La asociación fue considerada como el alfolí divino.

El diezmo de estos diezmos era entonces enviado a la Conferencia General.

A través de los años el concepto de alfolí, sin embargo, ha sido redefinido debido a la re-estructuración de los campos.

El diezmo ahora fluye desde la iglesia local a las asociaciones.

Cierto porcentaje se envía a las uniones y a la asociación general quien posee la obligación administrativa de supervisar todo el campo mundial.[20]

 

1904, unos cuarentas años después de que la iglesia se organizara, comenzó a surgir un nuevo fenómeno de orientación laica.  En 1904 se funda el Instituto Normal y de Agricultura de Nashville, en el sur de los Estados Unidos, (más tarde conocido como el Colegio de Madison).  Hoy hay más de 1,000 ministerios de auto-sustento en los Estados Unidos bajo el amparo de ASI.


CAPITULO II

USOS DEL DIEZMO A LA LUZ DE LA HISTORIA

 

Para pagar obreros de la obra medico misionera

 

Durante cerca de un año 1898 a 1899 se pago el trabajo a un grupo de empleados entrenados y enfermeras de la obra medico misionera, No es muy claro si esto tenía que ser de los fondos del diezmo que iban directamente del sanatorio al campo, o si el diezmo debía pagarse a la Asociación General y la Asociación General debía entonces devolverlos y dar una cantidad equitativa para este tipo de trabajo. Se nombro una comisión para estudiar el asunto pero al cabo de la investigación esta no estaba preparada para dar una respuesta así que el asunto quedo así.[21]

Diezmo para la construcción de iglesias

En la reunión del 28 de diciembre de 1889, a la que asistieron O. A Olsen, W. C. White, R. M. Kilgore, E. W. Farnsworth y A. T. Jones, la comisión de la Asociación General tras una solicitud de la hermana Gillet, de Graysville, Tennessee, par usar los diezmos en la construcción del templo, se acordó, no usar el diezmo para tales propósitos y prometieron una donación para ayudarles a construir el templo.[22]

 

El diezmo para a los que trabajan en la palabra y la doctrina

A fines de la década de 1890, Elena G. de White, en varias ocasiones, habló de la remuneración de mujeres en la obra de evangelización ya sea desde el púlpito sagrado o llevando el mensaje de puerta en puerta.[23] Los que trabajan con fervor y sin egoísmo, sean hombres o mujeres, llevan gavillas al Maestro; y las almas convertidas por su trabajo llevarán sus diezmos a la tesorería.[24]
      
El diezmo y el sostén de las escuelas

Al final del siglo, que nos introdujimos en la obra de la escuela de iglesia en forma seria. Se hicieron varias sugerencias en cuanto a cómo debía apoyarse esta línea de la obra.[25] El 29 de julio de 1901, Elena G. de White escribió:
El Señor desea que las iglesias de todos los lugares sostengan más diligentemente la obra de la escuela de iglesia, dando liberalmente para sostener a los maestros. Surgió la pregunta, “¿podría usarse el segundo diezmo para apoyar la obra de la escuela de iglesia?” No podría haber un mejor propósito que éste.[26]


CAPITULO III

COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE SOBRE EL USO DEL DIEZMO


Uso apropiado del diezmo

De acuerdo con Elena G. de White, el fondo de diezmo puede usarse apropiadamente para el sostén de las siguientes clases de empleados o proyectos:
Ministros evangélicos
Instructores bíblicos
Profesores de Biblia
Necesidad de los campos misioneros, en Estados Unidos y ultramar
Directores de los departamentos de publicaciones
Misioneros médicos (Ministro-Médico)
Beneficios de retiro para los ministros y sus familias
Un salario parcial para algunos colportores[27]

Usos de diezmo en situaciones inusuales

Casas de adoración, en casos excepcionales
El encargado y tesorero de las grandes iglesias
A la obra misionera médica, en forma limitada.[28]

Uso inapropiado del diezmo

El cuidado de los pobres, los enfermos y los ancianos
La educación de los estudiantes necesitados
Propósito escolares y apoyo a colportores
Gastos de iglesia
Edificios de iglesia o instituciones[29]

CONCLUSIÓN

La historia revela que con el origen y organización de la iglesia, el plan de benevolencia sistemática fue necesario para el desarrollo de la obra y su sostenimiento ministerial.
El origen de doctrina del diezmo se desarrollo en la iglesia como un principio bíblico basado en las escrituras que posteriormente fue apoyado por el don profético a través de Elena de White.
De no haberse organizado y establecido un sistema como el de benevolencia sistemática, la iglesia no hubiera surgido y prosperado.
Puesto que el diezmo es un principio bíblico para el sostenimiento del ministerio sus usos son exclusivos para el sostenimiento del ministerio y en algunos casos particulares para usos afines.

BIBLIOGRAFIA

Bodie, Zvi, Merton, Robert C. “Finanzas” México: Pearson Educación, 2003.
Knight, George R. “Nuestra Iglesia” Miami, Asociación Publicadora Interamericana, 2005.
Ministerio Apologético “El Arte de Diezmar: Historia denominacional de los diezmos” [en línea, disponible en http://www.pmministries.com/Ministerioapologetico/diezmo/Diezmo Historia.htm#La%20benevolencia%20sistematica.
Robert W. Olson. “Los comentarios de Elena G. de White sobre el uso de los fondos del diezmo” [en línea, disponible en: http://centrowhite.uapar.edu/pregyres/preyresp/Enviados/71%20%20diezmo,%20historia%20y%20uso,%20for.htm#_Toc87016746#_Toc87016746)
Schwarz, Richard, Greenleaf Floyd. “Portadores de luz: Historia de la Iglesia Adventista del     Séptimo día” Miami, Asociación Publicadora Interamericana, 2002.
White, Arthur L. “Elena de White: Mujer de visión” Miami, Asociación Publicadora Interamericana, 2003.
White Elena, G., “Testimonios para los Ministros” Libertador San Martín: Asociación  Publicadora Interamericana, 1988.
White Elena, G., “Evangelismo” Libertador San Martín: Asociación Publicadora Interamericana, 1988.



[1] A menos que se indique lo contrario, en este trabajo usaremos la biblia: RV60 (Reina Valera 1960)
[2] Zvi Bodie, Robert C, Merton, “Finanzas” (México, Pearson Educación, 2003), 418
[3] Arthur L. White, “Elena de White: Mujer de visión” (Miami, Asociación Publicadora Interamericana, 2003), 70.
[4] L. White, 70.
[5] Ibíd., 70.
[6] George R. Knight, “Nuestra Iglesia” (Miami, Asociación Publicadora Interamericana, 2005), 69.
[7] Richard Schwarz, Floyd Greenleaf, “Portadores de luz: Historia de la Iglesia Adventista del Séptimo día” (Miami, Asociación Publicadora Interamericana, 2002), 171.
[8] Schwarz y Greenleaf, 171.
[9] Elena, G de White, “Testimonios para los Ministros” (Libertador San Martín: Asociación Publicadora Interamericana, 1988), 26
[10] Arthur L. White, “Elena de White: Mujer de visión” (Miami, Asociación Publicadora Interamericana, 2003), 70-71.
[11] L. White, 71.
[12] Ibíd., 71
[13] Richard Schwarz, Floyd Greenleaf, “Portadores de luz: Historia de la Iglesia Adventista del Séptimo día” (Miami, Asociación Publicadora Interamericana, 2002), 171.
[14] Elena de White. “Apoyo financiero para la obra de Dios” En: “Elena de White: Mujer de visión” Editado Por Arthur L. White (Miami, Asociación Publicadora Interamericana, 2003), 71.

[15] Arthur L. White, Elena de White: Mujer de visión” (Miami, Asociación Publicadora Interamericana, 2003), 71.
[16] [16] Richard Schwarz, Floyd Greenleaf, “Portadores de luz: Historia de la Iglesia Adventista del Séptimo día” (Miami, Asociación Publicadora Interamericana, 2002), 171.
[17] Schwarz y Greenleaf, 171.
[18] Ibíd. 172
[19] Ibíd.
[20] Ministerio Apologético “El Arte de Diezmar: Historia denominacional de los diezmos” [en línea, disponible en http://www.pmministries.com/Ministerioapologetico/diezmo/Diezmo Historia.htm#La%20benevolencia%20sistematica accesado el 9 de agosto de 2012).
[21] Para estudiar mas acerca del tema véase: “El Diezmo: Historia y su uso” por Arturo L. White [en línea, disponible en http://centrowhite.uapar.edu/pregyres/preyresp/Enviados/71%20%20diezmo,%20historia%20y%20uso,%20for.htm#_Toc87016746#_Toc87016746), 13
[22] Arturo L. White “El Diezmo: Historia y su uso” [en línea, disponible en http://centrowhite.uapar.edu/pregyres/preyresp/Enviados/71%20%20diezmo,%20historia%20y%20uso,%20for.htm#_Toc87016746#_Toc87016746), accesado el 17 de septiembre de 2012).
[23] L. White, 13
[24] Elena, G de White, “Evangelismo” (Libertador San Martín: Asociación Publicadora Interamericana, 1988), 359
[25] L. White 13
[26]  Elena G. de White “Manuscrito 67”, 1901.
[27] Robert W. Olson, “Los comentarios de Elena G. de White sobre el uso de los fondos del diezmo” [en línea, disponible en: http://centrowhite.uapar.edu/pregyres/preyresp/Enviados/71%20%20diezmo,%20historia%20y%20uso,%20for.htm#_Toc87016746#_Toc87016746), accesado el 17 de septiembre de 2012), 17-20
[28] W. Olson, 20-21
[29] Ibid. 21

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